¿Alguna vez has oído hablar de reskilling y upskilling? En este artículo te contamos qué son estos conceptos y cómo pueden ayudar a tu empresa a mejorar su rendimiento y productividad.  

¿Qué es reskilling? 

Es un término inglés que se refiere a la capacitación de una persona trabajadora para desempeñar otro puesto de trabajo dentro la misma compañía. A través de la adquisición de nuevas competencias que la persona no poseía, podrá realizar otras funciones que pueden estar o no relacionadas con su anterior rol. 

En general, este tipo de situaciones dentro de una empresa se producen cuando existe un puesto vacante para el que está siendo complicado encontrar la candidatura apropiada. Es en este momento, cuando la compañía decide ofrecerle a una de las personas que se encuentran en plantilla la formación necesaria para el nuevo puesto de trabajo, reteniendo así, el talento en la empresa. 

 

¿Qué es upskilling? 

Esta palabra anglosajona se utiliza para denominar el proceso formativo al que se somete un profesional con la finalidad de adquirir nuevas habilidades que le permitan aumentar su productividad. En este caso, la formación no está destinada a capacitar a la persona trabajadora para desempeñar un rol completamente diferente, sino en ayudarle a crecer en su puesto actual o a ascender dentro de la empresa. 

Gracias al upskilling, las organizaciones podrán potenciar el talento del que disponen y conseguirán que las personas trabajadoras se sientan más realizadas en sus puestos de trabajo. 

  

¿Cómo desarrollar una estrategia de reskilling y upskilling? 

Para crear una estrategia de reskilling y upskilling efectiva que te permita sacar lo mejor de las personas de tu plantilla, debes seguir una serie de fases que te ayudarán a alcanzar tus objetivos. 

 

1. Definir quién debe adquirir qué habilidades 

Este paso es primordial, ya que establece las bases de lo que se pretende conseguir con la estrategia. Para ello, es fundamental conocer a las personas trabajadoras de la empresa y su día a día, puesto que, manejando esta información se podrán detectar cuáles son sus necesidades y cómo se deben cubrir. Por lo tanto, se trata de definir qué habilidades se van a potenciar y quién va a participar en el proceso. 

 

2. Timing

Para poder sacar el mayor rendimiento posible a esta iniciativa es necesario determinar cuánto tiempo va a durar y cuál va a ser el horario en el que se va a impartir la formación. Es importante establecer plazos realistas para poder evaluar correctamente el éxito de la estrategia, pero también horarios que funcionen bien para las personas trabajadoras, ya que, de ese modo, se involucrarán más en su formación. 

 

3. Preparar la formación que se va a impartir 

Una vez definidas las habilidades que se van a potenciar, es preciso determinar de qué forma se va a hacer, teniendo en cuenta diferentes aspectos, como es el tipo de material que se va a utilizar, así como los diferentes formatos que se van a emplear. 

Una vez se han decidido todas estas cuestiones, es necesario crear el material formativo. Para ello, existen varias opciones como por ejemplo preparar el contenido internamente o contratar a empresas especializadas en Recursos Humanos para que impartan formación cualificada y de alto rendimiento. 

 

4. Realizar la formación 

Una vez se han detallado todos los puntos anteriores y se ha conseguido tanto el material como los profesionales necesarios, es el momento de poner en marcha la formación. Durante el tiempo que duren las enseñanzas, es importante estar atentos a la satisfacción de los participantes, ya que, se podrían hacer ajustes en caso de que alguna de las personas trabajadoras esté descontenta. 

 

Beneficios del reskilling y upskilling para tu empresa 

Potenciar y favorecer el reskilling y el upskilling comporta una serie de beneficios para tu empresa, entre los que se encuentran los tres siguientes: 

 

  • Retener el talento 

Si ofreces a tu plantilla la opción de seguir progresando y aprendiendo, le estarás dando incentivos para quedarse en tu empresa y, al mismo tiempo, repercutirá positivamente en el desarrollo de las actividades de esta. 

 

  • Aumento de la competitividad y productividad 

El contar con personas trabajadoras capacitadas y satisfechas hará que su nivel de implicación con la empresa aumente y, con ello, su productividad individual y colectiva. 

 

  • Menos costes 

Apostar por desarrollar el talento interno de una organización implica un coste menor que abrir un proceso de selección y contratación. Mientras que, en algunos casos, esta última opción resulta necesaria, existen otras situaciones donde lo más apropiado es invertir en cursos de formación para las personas trabajadoras, cuyo coste suele ser menor. 

 

En este artículo te hemos contado en qué consisten el reskilling y el upskilling y cómo pueden favorecer a tu empresa. En Grupo Clave contamos con formación ad hoc en todos los ámbitos que ayudarán a potenciar el talento interno de tu organización.